
¿Cuándo vale la pena considerar el servicio de diagnóstico y regeneración?
En promedio, cada turbocompresor instalado en un vehículo con motor diesel dura aproximadamente 200 mil kilómetros. Por lo tanto, cada automóvil que alcance un kilometraje similar debe verificarse minuciosamente para el correcto funcionamiento del turbocompresor con el fin de prevenir averías y fallas graves, así como reparaciones o reemplazos costosos.


Antes de hacer un diagnóstico, necesitamos quitar y desmontar el turbocompresor en componentes para analizar la condición técnica de elementos individuales, gracias a lo cual podremos diagnosticar con precisión y decidir cómo se regenerará su turbocompresor, cuáles serán los costos de reparar o reemplazar piezas.
La siguiente etapa de regeneración del turbocompresor es la limpieza completa de los componentes individuales. Utilizando lavadoras ultrasónicas, lavadoras a presión y agentes de limpieza y dispositivos especializados, todas las piezas se limpian a fondo. Este procedimiento permite un diagnóstico muy profundo de la condición técnica de elementos individuales.
El diagnóstico preciso que nos permite determinar la condición de las piezas nos permite tomar la decisión de reemplazar las piezas dañadas por nuevas. Gracias a esto, tenemos cien por ciento de certeza de que todos los elementos después del ensamblaje serán completamente funcionales, y la regeneración del turbocompresor afectará el correcto funcionamiento del sistema de propulsión.
La última etapa de regeneración del turbocompresor es equilibrar los componentes individuales de la turbina. Después de este procedimiento, el turbocompresor se ensambla cuidadosamente y realizamos un proceso de prueba, que tiene como objetivo eliminar cualquier irregularidad en el funcionamiento de los componentes. Después de realizar una prueba exhaustiva, se prepara un informe detallado que presenta los parámetros exactos del funcionamiento del turbocompresor después de la regeneración.

El turbocompresor es un componente esencial del sistema de escape del motor diesel. Actúa como un compresor de aire, creando condiciones óptimas para el proceso de combustión. Esto no solo aumenta la potencia del motor, sino que también permite una combustión más completa del combustible, reduciendo simultáneamente las emisiones a la atmósfera, mejorando así la eficiencia del motor. El correcto funcionamiento del turbocompresor es un elemento integral del correcto funcionamiento del motor.
Comprobar proceso de regeneración